puntuales (bajo sospecha de anomalía), con el fin de asegurar la integridad
de los riesgos, y de que estos no han sido manipulados por un intruso;
persiguiendo objetivos puntuales y preventivos, anticipándose a posible
problema.
Hoy en día es posible investigar quien es el dueño de la web, aun cuando
Internet permite el anonimato y el uso de nombres falsos. El rastreo depende
de quien realizó el ataque o cualquier otra ocasión.
















